De seguir sin una política industrial con rumbo, Canadá no sólo perderá otros 50,000 empleos, sino que pasará de país productor a importador. La Canadian Auto Workers, CAW, analiza la situación de ese país que pasó del cuarto lugar mundial en producción al 10 en sólo 13 años. Los obreros consideran que Canadá debe tener un auto propio en manufactura y en ventas.












LOS LECTORES AL VOLANTE