Autorizan paquete en EU; financiarán compra de autos «baratos»

El Senado aprobó, por nada, el paquete financiero de $838,000 millones de dólares al Presidente Obama para ayudar a los bancos, prestar dinero a las financieras automotrices a fin que faciliten créditos a los consumidores para que vuelvan a adquirir un automóvil nuevo y a precios de ganga para reactivar a la industria automotriz, así como a ayudar a las distribuidoras automotrices a no quebrar y dejar sin empleo a unas 150,000 personas. Timothy Geithner, secretario del Tesoro, anunció las medidas a tomarse de urgencia ante la terrible recesión.

Lógicamente el fondo financiero de Obama no va destinado sólo al sector automotriz, sino también a apoyar el consumo de otros sectores, motivar a que las finanzas públicas y privadas comiencen a re-generarse. Deberán luchar contra la contaminación financiera de dinero mal habido que afectó a todo el sistema financiero mundial que dependía de esa falsa moral capitalista.

La gente, hoy en una conferencia con el presidente en Florida, le dijo que confiaban en él. Que ojalá y el plan económico funcione, que están con él. Los republicanos (hay que recordar que muchos de los diputados y senadores deben su puesto al apoyo que les dieron en su momento los empresarios del automóvil en Detroit, el sector más conservador y reaccionario de la Unión Americana) votaron en contra, pero se quedaron con su coraje porque Obama consiguió una mínima mayoría.

Por cierto, se dice que Obama va a exigir a General Motors, a Ford y a Chrysler, cuyos directivos son republicanos recalcitrantes, la justificación del gasto hasta del último dólar que se les ha prestado (sin contar claro a Ford que dijo de momento no al préstamo gubernamental). Cero viajes de placer de los magnates del automóvil, cero aumentos salariales y cuentas claras a partir de hoy. No les queda de otra. Por eso crece el esceptisismo sobre el futuro de las armadoras, que no se espera que hayan aprendido tan pronto la lección de la austeridad, acostumbrados al derroche.

Hay una dolida red de distribuidores automotrices que están decepcionados de sus líderes empresariales GM y Chrysler, que los han dejado solos con su problema de altos inventarios. Las agencias no saben cómo van a vender hasta 200,000 unidades que no se han podido colocar en el mercado, que no pueden financiar porque no tienen dinero y porque la gente lo último que quiere saber es que va a cambiar de automóvil. Lo que la gente espera es no perder su empleo y salvar la hipoteca de la casa.

Así que vender autos en Estados Unidos será como ofertar bolsas de aire en la playa.

El llamado TALF allá, es un plan para apoyar sobre todo el consumo. Vendiéndose más coches se podrá salvar el empleo en las armadoras.

Directivos de la ANDA, Asociación Norteamericana de Distribuidores Áutomotrices por sus siglas en español, se mostraron satisfechos que el gobierno vaya a darles crédito blando para que la gente compre coches en ese país, a buen precio.

¿Será?

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