¡Cámara, Camaro!… 422 HP; ¡Viva la gasolina!

¿Cuál crisis energética? Si siempre le han gustado los tradicionales coches americanos poderosos: Corvette, Mustang, Pontiac GT, Camaro, pues dese gusto con esta nota. Ha sido presentado el nuevo Camaro 2010 con dos motorizaciones, V6 y V8 este con 422 caballos de poder para no andarnos entre las ramas con el consumo de combustible, aunque los ingenieros de Chevrolet trabajaron en el diseño de la cámara de combustión para controlar el consumo de gasolina. ¡¡De todos modos Juan te llamas y el Camaro se hizo para correr como desesperado!! con una línea… vea nomás.

Camaro 2010: “¡Quién dijo miedo, si para morir (correr) nací!”.

El romanticismo de las películas norteamericanas, la tremenda y esbelta rubia al lado del fortachón mascador de chicle. El coche con el acelerador a fondo, los caballos de poder. La masculinidad en todo su esplendor… Los paradigmas de una industria automotriz que en 1960 clamaba poderío económico y rebeldía juvenil.

El Camaro era otra de las respuestas de General Motors a esos vehículos deportivos típicamente norteamericanos, cuando los güeritos se fueron a la Segunda Guerra Mundial a Europa, pudieron manejar autos como Alfa-Romeo, Mercedes roadster… y acá en los Uniteds, pues a hacerles sus cochecitos deportivos y muy rápidos. Sobre todo que sonaran fuerte en la acelerada del motor.

Lejos estaban esos años en que los Toyotas y Hondas o Nissanes conquistarían el “Rápido y Furioso” estilo de manejar norteamericano.

Camaro vuelve en 2010 con dos motorizaciones. La primera “económica” de 3.6 litros V6 y 300 HP para divertirse un rato, con un consumo moderado (por favor, fuera hipocresías con eso del consumo de combustible) de 41.6 Km/galón, con una transmisión de seis velocidades manuales, como debe ser.

Huelga hablar de una tracción trasera, como los buenos deportivos europeos.

O el SS para rabias desenfrenadas. LS3 V8 de 422 HP. ¿Quieres más galleta mi rey? ¡Ah, sí, el torque! 395 libras/pie, para dejarlo patinando un ratito hasta que se queme llanta de a deveras. Parte de la cultura, el folclor norteamericano y las películas de Batman.

“¡No´mbre! Con esa carrocería subo a 10 por kilómetro!”

 

Hay un L99 con transmisión automática para los desgastados de pistones, ¿O debí decir pitones?

Ed Peper, vicepresidente de GM Norteamérica, tomó el micrófono en Detroit. Se olvidó por unos minutos que la compañía está a punto de la quiebra en 2010 si no corrige errores, defectos, vicios. Y tomó aire para, con el pecho enchido, decir que el Camaro vuelve (¿Cómo Batman, regresa?) y que es totalmente nuevo.

El locutor enlistó 20 mejoras. Empezó con lo del control del combustible. ¡Qué necedad! ¿A quién le interesa ahorrar gasolina en un Camaro, por Dios!

Bueno, si usted va a comprar uno lo mejor es que lo busque en www.gm.com para mayores detalles técnicos.

Se fabrica en Oshawa, Canadá. Allí mismo donde los trabajadores impidieron hace cuatro semanas el acceso protestando por tantos despidos en una industria en crisis.

¿Pero quién piensa en crisis? ¡Viva la gasolina y el debilitado dólar! ¡Arriba los caballos de poder!

Ahora póngase al volante de su destino.. bueno, de su Camaro, y sueñe, que eso todavía no paga impuestos.

Al volante del individualismo, rey de egos, cuna de la propiedad privada. Al diablo con los problemas de los demás.

 

Léa también

Chevrolet Bolt 2020.– Amplían rango de baterías 32 Km más; de los mejores en eléctricos, 259 Km de recorrido autónomo

General Motors de Estados Unidos no se achica con la huelga aún vigente el día …

2 Comentarios

  1. Hola Santiago,

    pues ya se autorizó su producción y será una realidad el próximo año aunque como modelo 2010. Creo que son de las cosas sorprendentes de empresas como General Motors que, aún en crisis, se repente se alocan y sacan al mercado excepciones como esta.

    Y sí, claro, como respuesta al lanzamiento del Challenger de Chrysler, pues aquí está la guerra por ese nicho de mercado del que aún hay fanáticos sobre todo en Norteamérica.

    Saludos.

  2. Santiago Salmones

    Mi estimado César, diferencias políticas aparte; este coche es un sueño. Toda semejanza con el Challenger es mera coincidencia ¿no crees?

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *