Orduña con Focus RS gana Carrera Quaker State del Golfo

Finalmente fue Luis Orduña, a bordo de su Ford Focus RS, quien se adjudicó definitivamente la IX Carrera Quaker State del Golfo al Pacífico con una penalización mínima de 25 puntos, en una competencia caracterizada por acercarse cada vez más a la perfección en cuanto al manejo de la regularidad se refiere.


Con 32 puntos, el segundo sitio perteneció al piloto de Morelia, Mich. Rogelio Martínez Kobashi, quien en su Chevrolet Astra turbo no pudo repetir el triunfo del año pasado, pero estuvo a corta distancia del líder Luis Orduña. Kobashi obtuvo el primer lugar de la categoría de Turismos Modernos, junto con su navegante Eduardo Naranjo.

Con 33 puntos de penalización el tercer lugar absoluto de la carrera lo obtuvo Eduardo López al volante de su Mini 2002, que ya ganó en 2006 este rally de regularidad que arrancó el jueves de Boca del Río y finalizó el viernes pasado en Acapulco. También la pareja fue segundo lugar de la categoría Deportivos Modernos.

La Carrera Quaker State es para gente grande. Eso comentaron varios corredores al final de la justa. “Aquí venimos a ponerlo todo, alma y corazón, en el manejo. Pareciera un rally divertido, “para viejitos”, pero no. Es para gente con experiencia en las manos y en el acelerador”.

El comisario Rafael Machado, y el director de carrera Horacio Chousal, tuvieron que llevar una exhaustiva revisión de las tarjetas de tiempos para checar etapa por etapa los kilómetros cronometrados en un recorrido que tuvo un total de 1,000 kilómetros desde la salida en el Pacífico, el Puerto de Veracruz, hasta el Atlántico, en el Puerto de Acapulco como meta final, del 10 al 13 de febrero pasados.

Los resultados extraoficiales se dieron el mismo sábado 13 por la noche en la Ceremonia de Premiación con una cena para todos los asistentes en Acapulco, mientras esta semana se oficializó el triunfo de Orduña quien fue acompañado, como cada año, por su hijo del mismo nombre en una unidad Ford Focus RS 2010 que se inscribió en la categoría de Deportivos Modernos, primero de su categoría y primero absoluto de la IX Carrera Quaker State del Golfo al Pacífico.

El Focus RS de Orduña, equipado con un motor de 2.5 litros turbocargado (correspondiente al S-60 R de Volvo),. Por cierto todos los RS importados por Ford Motor Company, son de color verde como el que lucieron los Orduña desde Veracruz hasta Acapulco.

Aunque la carrera del Golfo fue un rally turístico de regularidad, hubo varias etapas que demandaron velocidad total y donde el auto de Luis Orduña, equipado con un motor de 305 HP @ 6,500 rpm con suspensión rediseñada RS Revo Knuckle de alto desempeño y asientos Recaro de microfibra, se comportó adecuadamente. La labor de Luis Orduña Jr. fue determinante pues tuvo que guiar a su papá con la libreta de ruta pero además indicarle cuándo se estaba pasando de velocidad o cuando iba un tanto lento. Este trabajo de regularidad es la clave para alcanzar los parámetros de perfección que exigió la competencia de costa a costa.

Los Orduña ya habían ganado la carrera hace dos años, pero en 2009 se las arrebató Rogelio Martínez, aunque los Orduña, ,que viven en Toluca, Estado de México, fueron segundos y han vuelto a las andadas con su poderoso auto valuado en $452,700 pesos.

“Fue un rally complicado. Pudimos utilizar el Terra-Tripp –computadora de navegación— al igual que la usaron los cuatro primeros lugares y eso nos ayudó muchísimo. El RS es un excelente auto que, por la potencia que tiene, si te llegas a atrasar durante un breve tiempo, por los caballos que tienes te puedes poner a tiempo sin problema por la velocidad que desarrolla. Hubo unas etapas limitadas de máximo 30 ó 40 kilómetros de distancia donde pudimos levantar el auto sin problema a 240 Kms/h, por ejemplo el tramo de Huajuapan de León, en Oaxaca o el de Izúcar de Matamoros”, dijo Luis Orduña Jr. de 25 años de edad, por la vía telefónica.

Los Orduña llevan cinco rallies corridos de la Carrera Quaker State, tres ganados y dos segundos lugares, y aunque en esta carrera del Bicentenario de la Independencia y Centenario de la Revolución Mexicana utilizaron por primera vez “este botezote”, no necesitaron la tracción de las cuatro ruedas pues por la suspensión super deportiva (de auto de carreras) pudieron tomar curvas a 180 Kms/h sin que el auto hiciera extraños.

Tan bien se comportó su unidad que en la etapa de slalom le ganaron al Porsche 911 GT2 de José Alfredo Hernández y Eleasir Novia, mientras estos se llevaron el triunfo en la etapa de velocidad dadas las características de su unidad con 435 HP @ 7,600 rpm con velocidad tope de 312 Kms/h, un auto que de 0 a 100 Kms/h lo consigue en apenas 4.1 segundos y tiene un precio de $141,000 dólares.

Rogelio Martínez Kobashi con Eduardo Naranjo como copiloto, a bordo de su Chevrolet Astra turbo con el que triunfaron el año pasado, confiaban en ganar la Carrera Quaker State, pero reconocen que la superioridad de los Orduña se impuso por tener sólo 25 puntos de penalización contra 32 de la dupla moreliana.

“Teníamos que reconocer la superioridad motriz de Orduña, nosotros participamos en la categoría de Turismos Modernos, pero teníamos muy buena unidad para enfrentarlo en las curvas donde el año pasado tuvimos algunas ventajas por un manejo más preciso al igual que la navegación de Lalo Naranjo, mi navegante. Finalmente logramos el primero de nuestra categoría y segundo absoluto. El año entrante nos veremos de nuevo las caras”, dijo Rogelio Martínez Kobashi.

Eduardo López Márquez, a bordo de su Mini 2002, con 33 puntos de penalización, vino a dar la sorpresa porque su unidad no era de las más rápidas en la categoría superior de los Deportivos Modernos. Sin embargo, desde las primeras etapas de Ciudad Mendoza, en Veracruz, hasta la llegada a Tehuacán, en Puebla, sus tiempos eran muy buenos, apoyándose en todo momento de la navegación profesional de José Antonio Arellano. Y así siguieron hasta el final, ubicándose terceros absolutos y segundos de su categoría Deportivos Modernos.

El corredor que reside en Cuernavaca, Mor., dijo por la vía telefónica: “Muy buen evento, como cada año, llevamos ocho años corriéndolo y creemos que nuestro Mini S deportivo, modificado a 195 HP era de los más lentos de la categoría Deportivos Modernos. Quedamos segundos de nuestro grupo y terceros absolutos. Hay coches muy rápidos pero ha valido la pena venir a disfrutar de lo que siempre te gusta, la velocidad en tramos seguros y vigilados. Nuestra unidad se comportó muy bien con la suspensión también modificada. Es un coche muy confiable y las curvas las tomas casi sin frenar porque la estabilidad es única”, aseguró Eduardo López, conocido por sus amigos como “El Lobo”.

Otras destacadas participaciones en la categoría de Vintage de 8 a 12 cilindros fueron las de Ignacio Rodríguez y Héctor Chamlati en Mercedes-Benz, así como la de Chafi Alfredo Fauri y Alonso Faure en Ford Mustang.

El entusiasta Víctor D´Souza, quien se encarga de organizar al contingente de los Estados Unidos, quienes vienen manejando desde la ciudad de San Antonio, en Texas, hasta Veracruz, no pudo terminar con su Jaguar XKE inscrito en la categoría de Vintage de 8 a 12 cilindros. Su navegante fue Jay Miller, también de Estados Unidos.

En esta categoría también se inscribieron autos como un Valiant Acapulco y un Dodge Coronet.

En Vintage 6 participaron Juan Carlos Fernández y María Gloria Martínez en Porsche 911, interviniendo también autos Porsche 911 S y Rambler Javelin.

Luis Barona y Jorge Latapí participaron en Vintage 4 a bordo de un Volvo clásico.

En la de Turismos Modernos, atrás de Martínez Kobashi y Eduardo Naranjo, entraron Eduardo y Andrea Gou en un Mitsubishi, seguidos de Ryan Paul Campbell y Jameson Melero en Dodge Charger SRT8, mientras en la Turismo Especial se inscribieron ocho participantes con Francisco y Alejandro Moreno a la cabeza en un Dodge GTS. Allí estaban los Jaguar XKR, BMW, Jaguar S Type, Ford Shelby Cobra y Jaguar XJS.

La especialidad que más autos tuvo en la Carrera Quaker State del Golfo al Pacífico fue la de los Deportivos Modernos con 11 unidades. Atrás de Luis Orduña y Enrique López estuvieron los autos Porsche, Ford Focus ST, Ford Mustang, Porsche 911 GT2, Aston Martin DB7, Infiniti y Jaguar XK8.

Tres unidades cubrieron sólo la mitad del recorrido, desde Cuernavaca a Acapulco, siendo la mejor ubicada la dupla formada por Miguel Creixell, padre e hijo, en un Renault Alpine. Pero a la meta en Acapulco llegaron 31 unidades de las 38 que tomaron la salida en las dos metas, la de Veracruz y la de Cuernavaca.

Durante la ceremonia de premiación celebrada en Acapulco, Francisco Name, director de la carrera, agradeció el apoyo de Carlos García y Samuel Béjar, de la empresa líder en lubricantes automotrices, Quaker State, así como del Fideicomiso de Promoción Turística del Estado de Guerrero, de la misma dependencia del Estado de Morelos, así como al Gobierno del Estado de Veracruz, por todos los apoyos de logística, recibimiento del contingente gallístico y promoción que hicieron de la competencia en cada una de sus localidades. Lo mismo hizo para la Federación Mexicana de Automovilismo Deportivo, la Comisión de Autos Vintage, Comisión Nacional de Rallies y al Rally Automóvil Club, RAC.

Name finalizó comentando que la versión de décimo aniversario ya se prepara y que esperan tener más participación que este año se vio reducida por la situación general que priva en el país.

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