No sólo México está preocupado por la ola proteccionista que la presidente de Brasil, Dilma Rousseff, pretende aplicar con impuestos de hasta 30% a los autos importados. También barrerán parejo para con los autos chinos, por lo que las empresas de ese país han protestado enérgicamente por la medida. Hoy llegó a México la pretensión brasileña para con los vehículos ensamblados en nuestro País, pero la Secretaría de Economía guardó silencio al respecto.






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