Kia Sportage 2019.– Diseño propositivo y buen manejo

Texto y fotos: Ernesto Roy Ocotla J.

La cuarta generación de Kia Sportage recibió hace casi un año una pequeña actualización que llegó a apuntalar la imagen y equipamiento de un producto que si algo ha logrado, es ubicarse en el gusto del público consumidor y de paso ganarse el segundo lugar de ventas de su segmento.


Estoy completamente de acuerdo en que el diseño es subjetivo y que podrá gustarte o no ese frente hasta cierto punto alienígena. O una parte trasera que le hace parecer un tanto deportiva; lo que es un hecho es que el diseño sí es de las principales apuestas en la Sportage. En la parte interna hay una cierta congruencia, con un habitáculo que ofrece un lenguaje bien planteado y con ciertos detalles diferenciadores, aunque no es enteramente disruptivo con lo visto en otros productos de la familia.

KIA Sportage 2019 interior general

 

Nuestra unidad de pruebas, que corresponde a la versión tope de gama (SXL AWD), encontramos asientos y vestiduras que contrastan café y negro. Los asientos son cómodos y la posición de manejo, que parece no tan alta, privilegia la visibilidad. Los materiales en el interior y el ensamble se perciben de buena calidad. Tan sólo podría quedar opacada por una Mazda CX-5 Signature, de mejor ejecución, aunque también sensiblemente más costosa.

En la banca trasera encontramos un espacio adecuado para personas de estatura alta, tanto para piernas como torso. Los asientos posteriores pueden reclinarse, lo que mejora el confort cuando los viajes son largos, y el túnel de transmisión poco pronunciado permite que el asiento medio sea también de utilidad. El volumen de carga de la cajuela es de 503 litros con las dos filas de asientos disponibles, mientras que se puede ampliar hasta los 1,492 litros, si se prescinde de la banca trasera.

KIA Sportage 2019 cajuela amplia

Una de las más importantes características viene desde el punto de vista de asistencias a la conducción, que se nutren bajo un precepto conocido como “Drive Wise”. En la Sportage que nos tocó manejar encontramos sistemas como alerta de punto ciego, control crucero inteligente, asistente de mantenimiento de carril y frenado automático de emergencia.

Algo que pudimos notar es que la calibración de los sistemas trabaja de manera atinada. Las alertas desplegadas por el asistente de frenado son puntuales y no rayan en lo exagerado, aunque siempre tratan de advertir progresivamente.

Kia Sportage 2019 Rin y espejo

DEL MANEJO

Dinámicamente, no encontramos cambios con respecto al modelo previo a la actualización, lo que quiere decir que debajo del cofre se monta un motor de 4 cilindros GDI, 2.4 litros de desplazamiento, aspirado naturalmente. Produce 181 caballos de fuerza y 175 lb-pie de par. El acople se da a una transmisión automática de seis velocidades que pone la energía al piso gracias a un sistema de tracción integral.

Es un conjunto que ofrece muy buen torque desde bajas revoluciones y eso suma en la agilidad al momento del despegue. Se le siente despierta, aunque al momento de empezar a exigir mayor elasticidad también veremos que puede llegar a ser un motor sediento. El promedio de consumos en ciudad rondó los 7 y los 9 km/l. Nuestro mejor consumo lo conseguimos sin tráfico un domingo por la noche, y  anduvo alrededor de los 11 km/l. En carretera podríamos estar rondando los 15 km/l o incluso un poco más, si el manejo no es agresivo.

KIA Sportage trasera

Bajo la dinámica que puede llegar a ofrecer una SUV, con el centro de gravedad más lejano al piso y mayor peso, la Sportage ofrece un buen manejo. La suspensión tiende a ser un poco seca en cuanto a amortiguar imperfecciones, aunque logra mitigar el balanceo al momento de circular en zona de curvas. La calidad de marcha puede calificarse de cómoda.

Recordemos que por simple naturaleza, no se trata de un producto de manejo deportivo, pero tiene capacidades suficientes para encontrarse ágil y hasta cierto punto divertida. Esto se traduce en un empaque que, si bien práctico para las actividades cotidianas de una familia, puede significar una cierta retribución para quien la conduce.

KIA Sportage frontal

La transmisión tiende a alargar los puntos de cambio hasta la zona media-alta del tacómetro, aunque también se puede priorizar las bajas revoluciones mediante las paletas de cambio tras el volante. Se mejoran los consumos y también se tiene al motor en el punto óptimo de desempeño.

Con un abanico de precios que van de $379,900 a $523,900 (este último el precio de la unidad probada) la Sportage ha demostrado ser un producto que balancea bien entre la carga tecnológica, un manejo atrayente y una imagen diferenciada. La batalla con Honda CR-V luce interesante, aunque la distancia entre la coreana y la japonesa todavía es notoria tanto en cuanto a ventas como la existencia de un bloque turbocargado en Honda, que en este modelo de KIA todavía no hace su aparición.

 

A continuación te dejamos una pequeña galería de la KIA Sportage 2019 que tuvimos a prueba:

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