El gobierno francés está siguiendo con lupa el hecho de que el Grupo PSA Peugeot-Citroen eliminará 8,000 puestos de trabajo en sus diversas factorías en Europa y cerrará definitivamente la planta Aulanay sous Bois, afuera de París. Se está analizando si este plan de reestructuración salvará a la empresa o si es posible evitar los recortes en bien de la población.






LOS LECTORES AL VOLANTE